AMOR ANIMI ARBITRIO SUMITUR, NON PONITUR.
Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar.

Publio Sirio

SiempreConmigo...

miércoles, 22 de enero de 2014

Las cartas de amor desde Barbastro






Cartas de amor secretas.

Y pensamos si debieran seguir siéndolo.
Dudamos, mucho, hablamos, mucho más, y decidimos reescribirlas.

Cada uno su montón de cartas, atadas con un lazo blanco manoseado, de las que me encargaré yo, y de lazo negro brillante, de las que se ocupará mi amigo Manel. De ese modo guardaríamos la identidad real de los amantes, pero daríamos la oportunidad de conocer su fascinante historia.

Manel explica en su blog cómo y dónde encontró dichos documentos, inesperadamente, quizás como uno se encuentra con el amor casi siempre.
Y enseguida surgió su propuesta. No sé porqué demonios me eligió a mí, y tampoco sé porqué diablos tardé un solo segundo en aceptar.

He de confesaros que estamos muy ilusionados con el proyecto, y que haremos todo lo posible por reescribir como se merece esta magnífica historia de amor y de locura y de rodillas, y de pasión y de ternura y de tentaciones, y de fantasmas, y de saliva, y de pecado, y cómo no, de deseo y de piel,  en definitiva, de vida.

Sé que os gustarán estas cartas.

Un beso,
Nieves



El blog de mi amigo Manel Artero :
Las cartas de amor de Barbastro / Un Rincón Literario


4 comentarios:

  1. Éxitos y mucha MIERDA para ambos! Pero esto no deja de ser autoreferencial y egoísta porque si les va muy bien a ustedes, seremos los mayores beneficiarios! Avanti con tutti, amigos!!! Como le decía a Nieves, esta última expresión lejos de ser castiza se corresponde con la mixtura de mi origen. Soy argentina pero mezcla de español e italiano, o sea típicamente una argentina! Jajajaj!!! Y para dar cierta referencia para los que no conocen Argentina y sus costumbres, en este caso idiomáticas es parte de ese modo de decir, algo típico de los porteños desde la llegada de la gran inmigración europea de principios del siglo XX, a estos lares que dio como origen al "lunfardo" y el "cocoliche" como formas idiomáticas propio de Buenos Aires.
    Bueno, como humilde regalo para ustedes y para los lectores de Deseos y Averías, les traigo un cuento de Claudia Suberbordes

    Las putas más viejas del mundo

    Tamarindo es un pueblo de putas. Desde tiempos inmemoriales, sólo han vivido en él las más bellas mujeres, dedicadas al noble arte de servir al prójimo, motivo por el cual la fama de Tamarindo se fue extendiendo por todas partes, de modo que no sólo llegaban a él clientes de los pueblos cercanos, sino también de la Capital, y hasta de los países limítrofes, tanta era la hermosura de las mujeres que vivían en Tamarindo.
    También llegaban al pueblo muchas jóvenes que deseaban probar fortuna, pues cuando una niña era muy bella, y tenía vocación de servicio, sus allegados le aconsejaban: “Deberías irte a vivir a Tamarindo”. Y fue así como el pueblo de Tamarindo se fue convirtiendo en un gran burdel, lleno de hermosas samaritanas dispuestas a alegrar la vida de los hombres tristes.
    Durante mucho tiempo, aquel pueblo prodigioso alimentó las fantasías y calentó los corazones de todos los hombres de los alrededores.
    Pero los buenos tiempos de Tamarindo han pasado. Ya no llegan jóvenes en busca de un futuro promisorio, y las pocas putas que aún quedan en el pueblo son ya muy viejitas, todas usan gruesos lentes y dentaduras postizas, y caminan lentamente dando pequeños pasitos y ayudándose con sus bastones. Nadie sabe cuántos años tienen las putas de Tamarindo, puesto que hace muchos, muchísimos años que han dejado de llegar a él muchachas jóvenes. Los ancianos más memoriosos de los pueblos vecinos narran que sus abuelos alguna vez pasaron una noche de juerga en Tamarindo, y aún recuerdan los nombres de las chicas que los acompañaron.
    Las viejitas se reúnen por las tardes en la plaza del pueblo a tomar mate y a hablar de mejores tiempos, cuando todo el pueblo era una fiesta de amor, y las luces de las casas quedaban encendidas hasta altas horas de la madrugada, y había baile y se bebía y se amaba al prójimo.
    Pero como la mayoría de ellas ya ha perdido la memoria, los relatos son en general inventados, de modo que la historia del pueblo se va enriqueciendo cada vez más con fantásticos relatos sobre reyes y príncipes famosos que alguna vez pasaron por allí.
    Como ya ninguna de ellas puede trabajar, porque apenas sí pueden con sus vidas, los vecinos de los otros pueblos les llevan de vez en cuando canastas con alimentos y bebidas, y así sobreviven las pobrecitas. Cada vez que ven llegar a uno de sus vecinos ellas creen que se trata de un nuevo cliente que viene a verlas, y le brindan toda clase de honores, disputándose el privilegio de atenderlo.
    Con todo, Tamarindo sigue siendo el pueblo más divertido de los alrededores, y vale la pena ir a llevarles algo de comer a las viejitas para escuchar aquellas fabulosas historias sobre las épocas doradas del pueblo de las putas.

    Espero les haya gustado el cuento.
    Ahora sí, abrazos y besos a vos Nieves y a vos Manel!!! Y saludos cariñosos a tutti!!! Elsa

    ResponderEliminar
  2. seguro que esas cartas nos pondrán la piel llena de averías :)

    ResponderEliminar
  3. Pinta muy bien la cosa, Âme de Montparnasse ♥

    ResponderEliminar
  4. Hola Bruxiña.

    Acabo de ller esas cartas, aquí, en tu blog, y me han sorprendido. ¿Son reales? Quiero decir porque en primer lugar están muy bien escritas. Lo cual puede significar dos cosas; que quienes las escribieron eran realmente cultos y versados, o que se trata de una adaptación literaria. Pero una chica de solo veintidós añitos que escribe con tanta soltura... sí, claro, puede existir. De hecho la escritora Carson Mc Cullers cuando editó sus famosos libros era casi tan joven. Bien... No soy quien para entrometerme en este asunto y no pienso hacerlo. Si afirmáis que son genuinas no lo pondré en tela de juicio. Así que solo me fijaré en un aspecto: me han gustado, y mucho. Incluso resultan divertidas e irónicas...

    Un abrazo.

    ResponderEliminar