AMOR ANIMI ARBITRIO SUMITUR, NON PONITUR.
Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar.

Publio Sirio

SiempreConmigo...

sábado, 27 de octubre de 2012

ALMA SIN RUMBO

Contemplating Maitreya by MARGOT REISINGER on Grooveshark






BRUNO 17 sep 15.30h
Para: MARCELO
Asunto: Ciutadella
" Reserva mesa para cuatro mañana noche en el bar de Pere en Ciutadella. Avísale. Todo especial, y por supuesto ni una palabra del pasado. Marcelo, amigo mio, sabía que le encantaría el almuerzo, lo vi en sus ojos cuando llegaste en coche con élla. A pesar de todo, siento que soy afortunado, que ahora tengo mi propia estrella y que soy feliz."




BRUNO 17 sep 15.35h
Para: ALMA
Asunto: Sin rumbo
" Sabía que te encantaría el almuerzo, lo vi en tus ojos cuando llegaste en coche con él. Vamos al mar. Desnudos de todo y de ti."

Rumbo al mar. Sin más. Unos días merecidos de mediterráneo y de calma. El sol para la desnudez y la mirada para conversar entre los silencios y las olas.
- "Sin más, Alma, cariño. Sin ropa, sin mentiras, sin promesas, sin agujas que muevan el tiempo... ¿trato hecho...?"
No sé muy bien porqué contesté sin pensar. Si. Me desnudé, doblé la ropa y apagué el móvil.
- "Bruno, es la primera vez que confío en alguien, tanto como para navegar en un velero."
De inmediato, me ofreció su mano, y me fue explicando y mostrando cada parte, su función. Nos detuvimos en la proa, a oler el horizonte, me abrazó por detrás con extrema delicadeza "- ummmm que buen aroma el de mi Alma" me susurró al oído.

No sé muy bien porqué sentí que me excitaba tanto. Volvimos a popa. Desnudos. Al timón.
Volvió a rodearme con sus brazos tranquilos, como seguros de si mismos siempre, un lugar donde yo no dudaba. Después de un buen rato, sin decirnos nada, viendo alejarse la costa peninsular, escuchando sin querer las velas y el viento, me dijo:
- " La embarcación se llama Soledad, y eres la primera persona que navega conmigo aquí, creo que ella te estaba esperando tanto como yo..."

Volví a morderme el labio inferior, me resulta inevitable en algunas situaciones. Por lógica no debíamos enamorarnos, pero Soledad iba a intentar justo todo lo contrario. Y yo que sabía que el amor siempre llega a besarnos los pies sin pedir permiso, allí estaba al timón de su Soledad, como si fuera, quizás, la mía. Eso es lo que nos une. Estoy segura. Bruno llevaba sus manos sobre las mías, y me dirigía en silencio, y yo giraba el timón y jugábamos, élla viraba a babor, y viraba a estribor, se dejaba sentir como mía, y vibraba, y Bruno también.

Mi alma tenía el control, aunque fuera solamente por unos instantes, aunque fuese sin rumbo, el control del mundo. Y lejos de sentir miedo... me fascinó.

Sin más explicación, se fue, y se puso a revolver y a atar cuerdas y cabos y no se cuántas cosas más, por la embarcación. Se daba la vuelta, me miraba. Y yo, acariciando la madera, sintiendo la rueda del timón  palpitar en mis manos, le sonreía. Me quedé allí un buen rato, no sabría cuánto tiempo. Sola. Esperando. Respirándome. La paz de uno mismo, cuando se topa con élla. El sol jugaba a caer, sobre el horizonte, recto, infinito, intocable. Y el viento jugaba inocente a poner duros mis pezones. Me puse la camisa de Bruno. Y cerré los ojos. Sentí calor en mi vientre, el deseo quizás.

- " Alma, puedes bajar... tengo preparado unas botellas de cava y unas fresas. He puesto el piloto automático electrónico, Soledad sabe perfectamente a donde llevarnos."

Sonreí de nuevo. No deja de sorprenderme, maldita sea, pensé. Nos leemos el pensamiento... Así es que bajé a la zona de camarotes. Me senté en el banco acolchado, se veía entrar la puesta de sol por los ojos de buey. Esa luz del sol que enciende la piel y te dibuja la vida en ella justo antes de irse, un segundo antes de esconderse. Descorchó una botella y sirvió dos copas. Bebimos mirándonos, saboreando cada pequeño trago... Otra botella más, y encender unas cuantas velas... Yo jugaba con el dedo y la fresa dentro de la copa. Se acercó y me dejó un beso en los labios, ainssss, cuanta ternura. Yo suspiré, y su sonrisa se sonrojó.

-" Tienes apetito, Alma...?" dijo irónicamente.
- ¿Tu qué crees, Bruno...? respondí sin titubear.
- " Yo creo que tienes los labios más húmedos que el mar, Alma..."
- " Yo lo que creo es que ya tardas en hacerme el amor, Bruno..."
- " Ven aquí conmigo, cielo." me dijo, y me levanté y me acerqué.

Se encontraron nuestros cuerpos desnudos, esa templanza siempre oportuna, metió las manos por dentro de la camisa y me abrazó, y más fuerte, me apretaba contra él, oliendome el pelo en mi cuello, como un ritual que se repetía incluso en sueños. Yo me dejaba. Bajó una mano y me acarició el culo, mi espalda vibraba con sus caricias y mis nalgas se abrían como llamándole. Hundió su mano y encontró mis labios, si, tan mojados, mi sexo tan excitado y tan hambriento de nuevo. Una a una, paseó las fresas por entre mi sexo, yo me estremecía ainsss... y me daba a morder la mitad para acto seguido comerse Bruno la otra media fruta, con pura y extrema lascivia, con sus pupilas bien abiertas clavadas en mis niñas.

Bruno me besaba y acariciaba, despacio, con excesiva suavidad, la noche llegaba y me empujaba, yo moría de deseo, pero entendía que debía dejarle hacer, poseerme. Así es que allí me quedé de pie, esperando órdenes, invocándole con cada uno de mis pestañeos, le deseaba tanto... Me acarició los pechos, dibujaba círculos en mis aureolas con su lengua y al retirarse al otro pecho sentía frío y mi alma ardía en oscuras fantasías de puntillas entre las suyas... Cogió lo que quedaba en la botella y me lo ofreció. Dejé que rebosara de mis labios, que bajara rodando por mi cuello hasta mi vientre, mi coño, bajé la otra mano y me restregué el cava por todo el recorrido. Bruno abrió otra botella, y después de hacer los honores y los sorbos de rigor,  comencé a empaparle, se agarraba a la meseta sobre la que se apoyaba, cerró los ojos, echó la cabeza hacia atrás y derramé hasta la ultima gota, mientras acariciaba su bajo vientre  y su polla tan dura y tan llena ahora de burbujas... Tiré la botella al suelo, Bruno se asustó y me miró sorprendido...

- "Travesuras, no lo puedo evitar, Bruno." le espeté riéndome...
- " Ven aquí, date la vuelta, Alma."

Nos cambiamos el sitio. Yo podía ver la noche por los ojos de buey, y sentía el mar, y su sexo entre mis piernas. Comencé a tocarme el clítoris, y a restregarme su polla por entre mis labios, y a sentir todo su calor apretándome contra los armarios del camarote. Acariciaba su muslo con mi otra mano, y Bruno me apretaba los pechos cada vez con más intensidad, me pellizcaba los pezones, y yo moría de ganas de que me follara allí mismo, pero no.

No es no. Intentaré concentrarme y controlarme, pensé, rogué, imploré.

- "Alma, quieres que hagamos el amor arriba en cubierta bajo las estrellas...?

- " Lo he soñado tantas veces, Bruno... subamos..." mi respiración precipitada me delataba...

- " Ayúdame a subir esos cojines, cariño."

Extendió unas mantas de dibujos geométricos en el suelo y yo posé los almohadones. Nos tumbamos de costado, viéndonos fijamente, así desnudos, llenos de cava y de flujo y de caricias. Bruno regresó a los besos y a recorrer mi cuerpo con sus dedos y con su mirada lamiéndome. Me olía y decía ummmmm... Entonces sentí su mano en mi vagina, y un dedo tímido jugando, y revolviendo...

mikey mcmichaels 


- " Alma, amor, ponte boca arriba, por favor, la vista es mucho mas increíble." Y me puse. Con las rodillas dobladas y las piernas abiertas, sintiendo la brisa. Bruno se arrodilló y fue comiéndome literalmente desde mi mano hasta mi pie volviendo al otro y regresando a la otra. Yo me retorcía de ganas, sentía morirme... Puso un almohadón grueso debajo de mi culo, y se arrodilló entre mis piernas completamente abiertas. Me recordó a los monjes asiáticos cuando se preparan para la oración, tan honorables, en fin, fantasias mías, no sé... Sentí la punta de su lengua, jugando conmigo, mi pequeño clítoris y los labios que yo apartaba y abría con mis manos, dejando mis tetas apretadas y rebosantes mirando la luna agitadas. Me metía la lengua y un dedo o dos, no sabría decir, tenía ganas de correrme, me los metía y los sacaba pero la lengua no, allí la dejaba dentro moviendose al ritmo adecuado, hasta que la sacó sin más, y yo en un jadeo imposible de frenar le rogué que hiciéramos el amor, que me follara, que me la metiera... Y entonces se tumbó sobre mi, y con la mano se  la agarró y me la metió a la primera. Se me escapo un -"diossss que gusto umm". Yo se la apretaba con mis entrañas, y el me decía al oído - joder, amor, qué me haces, qué me haces..." Y empezamos a follar más deprisa, al son, quizás del mar, sin pensar, sin querer, yo me agarraba a unas cuerdas que tenía a mano, y el me agarraba a mi, sin dejar un milímetro de hueco entre los cuerpos. Y más embestidas, y más intensas, mi flujo rodaba por nuestras entrepiernas, las olas que subían hasta el vientre, la saliva y la cara y el olor de  los rizos y la respiración del mediterráneo cuando se excita, y Bruno bajó el ritmo repentinamente hasta casi parase, me cogió la cara con sus manos, y mirándome me dijo:

- " Cierra los ojos y siénteme, Alma. Pídeme lo que quieras..."
- " Mirame y no me dejes más sola ", le respondí con honor, disimulando mi urgencia...

Volvimos sin más al ritmo frenético, hasta romper el cielo a bocados y empaparnos por dentro con las gotas de un orgasmo, brutal, magnifico, solos, bajo la tenue luz de la luna.

Así regresó mi alma al pecho, como las manos, atadas a las cuerdas de cubierta, esas que te llevan hasta las estrellas, esas que hacen que sientas que puedes tocar su luz infinita con un dedo en noches como ésta. En medio del mar y del mundo. Y de mí.




22 comentarios:

  1. MARIBEL PEÑA BUSTOS28 de octubre de 2012, 0:27

    Por un momento he pensado, que era soledad,ése testigo directo del deseo,despues, creí ser Alma,y cuando he terminado de "vivir" ésta maravillosa historia, he vuelto a ser Maribel...y mis labios dicen...Bruno... déjame verte, déjame conocerte, déjame aspirar a poseerte y tenerte para mí....

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    1. todos somos un poco Alma y Bruno, todos conocemos esa embarcación... Gracies por leerme y dejar tu comentario, siempre tan generoso, Maribel. Besin :)

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  2. El alma de Alama, digamos un vicio enormemente sensitivo. La imaginación es más rotunda que la realidad que cierra todos los poros para resguardar la piel.
    Buen relato.

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    1. Buena apreciación, Sr. Kenit. Un lujo cada una de sus visitas. Besin de Bruxina :)

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  3. Este blog es muy necesario con la que esta cayendo... felicidades.

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    1. la vida siempre ha sido eso, en definitiva... VIDA. Y los escondites del Alma son tan necesarios como la realidad, a veces, tan cruda... Me agrada tu anónimo comentario, muches gracies :) Besín

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  4. Después de leerte, creo que le voy a meter un buen repaso al churri...

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    1. El churri seguro se pondrá contento en domingo por la mañana :) Besin

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    1. a mi me gusta que te gusteeeee.... muackssss Anina :)

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  6. Alma, está cada vez más necesitada de Bruno, en ciertas lineas de este increíble relato ( como todos los tuyos) de noto una cierta necesidad de no perderle... como siempre, me haces vivir todas y cada una de tus palabras... tiempo de que mi imaginación siga vibrando besinesssssss preciosa un lujazo pasear entre tus palabras..
    Mei

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    1. quizás sea cierto, esa necesidad de encontrarle, esa necesidad de no perder, de perseguir lo que desea... Gracies Mei, monton de besos, neni guapa :)

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  7. La verdad es que Bruno tienes buenos detalles y sabe crear atmósferas diferentes para que Alma se sienta como una reina, son una pareja excepcional y se entregan al amor con mucha pasión y naturalidad, dejando a un lado la monotonía y lo superficial. Bruno tiene algunas frases estudiadas para soltarlas en los mejores momentos jejej, es un maestro de la seducción y ella cae como una palomita enamorada y ardiendo en deseos de ser poseída por ese caballero semental jajajaj. Soledad ya perdió su nombre esa mágica noche de fresas y cava bajo un manto estrellado... Besos bruxina me ha gustado mucho.

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    1. Soledad es una tremenda embarcación, de nombre intocable y eterno en alguna noches... Bruno es escritor, maestro de las frases, y Alma está desconcertada después de mucho tiempo. Está bien que se relaje un poco en brazos ajenos... aunque yo sé que tú sabes, mi pequeña y singular partícula, que en esencia el ALMA no cambia :) Besin Sr. Bosón

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  8. Desde este submarino llamado melancolia, alce el periscopio para otear el horizonte,
    ¡No ví nada!,solo sé que todo se envolvio sobre si mismo y que
    las sirenas sedujeron a Neptuno, ¡esa noche los peces follaron más!
    Gracias, por hacernos soñar, un naufrago, m.i.

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    1. "Melancolía pasará justo por delante de nosotros. Y será la vista más espectacular. Me gustaría que lo veas conmigo por el telescopio."
      Melancholia, dirigida por Lars von Trier. Besin, menteinvisible :)

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  9. si no lo has hecho ya, claro que puedes... Estás en tu casa, ponte cómodo... Saludos socio :)

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  10. Erotismo en estado puro e "in crescendo", amiga Bruxina. Un inmenso gracias por recordarnos lo que todavía puede ofrecernos la vida... Un beso muy muy especial para ti desde las islas atlánticas. HArendt

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  11. Que rico ese beso, beso de verdad.. gx por tu visita, vida ;) el cantábrico sonríe hoy para vos :)

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