AMOR ANIMI ARBITRIO SUMITUR, NON PONITUR.
Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar.

Publio Sirio

SiempreConmigo...

martes, 18 de septiembre de 2012

MI ALMA AL AMANECER




. . . Dormir abrazada a Bruno. Todo cuanto necesitaba anoche. La noche con luna y el sosiego de su pecho desnudo. Quizás esto sea el principio de algo, de un futuro que sigo negándome, de una pareja, o más bien, como dice Cortázar y como me repetía mi amigo Jesús, quizás de la despareja. Está amaneciendo.

Bruno duerme por fin tranquilo, ha apagado el móvil y su cara es un relato de tranquilidad mediterránea. Me encanta sentirle, disfruto mirándole. Y le acaricio con un dedo, la mejilla, la sien entrada en canas, de tiempo, y los labios, de vida... muy despacio para no despertarle. Pienso en lo que sentirá conviviendo todavía con su mujer, me pregunto tantas cosas... pero sé que no debo saber más, así que reprimo esos segundos indiscretos e inconfesables del alma. Y me acurruco bien pegada a el, con las piernas entrelazadas, se mueve un poco y me abraza aún más. Me quedo de nuevo inmersa en ese sueño. Nuestro sueño, quizás.

. . . Es tan guapa y está tan preciosa cuando duerme, esa libertad salvaje que la posee se calma entre mis brazos, y eso me hace sentirme tan poderoso... Alma me da lo que el mundo ha ido poco a poco robándome, la frescura, la inocencia, la sonrisa cuando me levanto cada mañana... quizás me da amor, y eso me preocupa. Quizás Alma no se enamore de mi...

BRUNO 16 sep 06:35h
Para: ALMA
Asunto: suerte, la mía...
" eres el amanecer más bello que he visto posado en mi pecho, haces que mis latidos sean música cuando despierto. Quiero que amanezcas siempre en mi, Alma... ...y que sonrías cuando leas este mail, Amor."


Abrí los ojos y allí estaba él, sonriendo, por décimas de segundo sentí que el mundo separaba y que yo podría vivir sin respirar. - "Buenos días, amore" le dije, y Bruno me agarró la cara con sus dos manos y me dejó toda la ternura en mis labios. Sus besos saben a gloria.

Comencé a acariciarle el pecho suave, un leve roce de la yema de mis dedos, sus pezones se pusieron duros y cerró los ojos. me humedecí los labios con mi lengua, y empecé a besarle, mi humedad y su piel erizada, bajé mi mano derecha a su ombligo, y despacio a su pubis. Abrió las piernas como una flor cuando llega el sol. y extendió sus brazos agarrándose con los puños a los almohadones... Hora de desayunar, pensé.

- Bruno, cariño... ¿puedo preguntarte algo...?
- Si claro, dime, cielo...
- ¿cuánto tiempo hace que élla no te devora...?
- ¿Quién...? ...respondió entristeciendo el gesto...
- Tu mujer..., dije tímidamente, dándome cuenta de lo inapropiado del momento...

Se hizo el silencio. Cambió la expresión de su cara, creo que le disgustó mi inoportuna e intrépida cuestión. Se levantó sin responder. Me sentí de lo más estúpida. Se fue al baño. Me sentí tan incómoda... Al regresar, se sentó en la cama mirando el mar fijamente a través del cristal y me dijo:
-mucho tiempo, demasiado, no te lo creerías". Yo me puse de rodilla y la abracé por la espalda. Besé su nuca, y me quedé quieta. El mar es la mejor terapia cuando tarda en llegar el sol a uno mismo.

Me levanté, me puse su camisa blanca y me fui a preparar café. Descalza. La casa comenzó a oler a vida, puse música, y encendí el móvil... Ainssss... mail de Bruno... a las seis y media de la mañana... Y sonreí, claro que sonreí... Qué me importa lo mal o peor que le vaya con su mujer, pensé, él está ahora conmigo, eso es lo único que me debe importar...

Respondí de inmediato a su mail. Y volví a la habitación, ya entraba el sol, los rayos corrían por el pasillo, templando el suelo de madera y mis pies desnudos...


Allí estaba de pie, esperandome, para darme uno de esos besos que hacen que me desparrame... Tomamos el -cafeconleche- sentados en la cama, mirándonos. Posé las tazas vacías y le agarré las muñecas para q se tumbase boca arriba. Allí estaba recién desayunado, su ombligo, su vientre, su pubis... - Me ha encantado tu mail, señor escritor" le espeté entre beso y beso, entre mis húmedos labios y sus pezones hambrientos.


 - "Es fácil hacerte sonreír tan temprano, eso también me gusta de ti" me dijo... me acerqué y le comencé a besar, la frente, la cara, lamerle el cuello, mientras seguía sujetándole las muñecas. Y recorrer el pecho con mi lengua, jugar con sus pezones, succionarlos, morderlos, y disfrutar de su excitación sentada encima de él...

-Qué me haces, mi Alma... qué me haces... me deshago... decía Bruno y su ya evidente erección debajo de mi, moviéndose entre mis piernas y mis labios.

El sol entrando por la enorme ventana a mis espaldas, dibujándome las nalgas con esa luz magnifica, templando mi ardiente cuerpo por fuera. Jugar con la lengua en el ombligo, y a la vez acariciarle la cara interna de las piernas, cada vez mas abiertas. Besos diminutos en su pubis, y coger su miembro con suavidad pero con firmeza, yo se que le gusta así... Mi señor escritor se retuerce agarrado a las almohadas, se tapa la cara con una de ellas y suspira... ainsss... comienzo a lamerle la base del pene, hacia arriba, el prepucio con la punta de la lengua, deprisa y no tan deprisa, no recuerdo haber visto a Bruno tan excitado, gemía y respiraba de manera salvaje. Apretándola y moviéndola hacia atrás y hacia delante, despacio, para que suplique más...

- Más fuerte, más deprisa, más, más... Alma, más...

Me la metí un poco en la boca, presionando con los labios que escondían mis dientes, y mi mano derecha, firme y segura, al ritmo que yo sabía con certeza que le pondría ciego de ganas, ummm, y más adentro, subiendo y bajando con la boca... saberle así de entregado me excitaba más de lo que yo hubiera imaginado. Allí de rodillas, y el sol calentándome por detrás... era perfecto...

- ummm así mejor, señor escritor...? le dije sin soltar mi mano.
- creo que voy a correrme, Alma, por favor, para, para...

Lejos de cesar, aceleré el ritmo, y me la metí hasta dentro, con cierta brusquedad, y comencé con la otra mano a la vez a  acariciarle con vigor los testículos y a pellizcarselos, y de repente sentí entre mis dedos que iba a eyacular y le puse el pene entre mis dos pechos, y allí, aferrado al almohadón, se corrió para mi y en mí. Se quedó totalmente relajado, como dormido, soñando quizás... Que al destaparse la cara vería a la persona que ama o no.

Después de unos minutos, allí entregados en ese lugar que hay entre el paraíso y el cielo, Bruno dijo:
- "Mi mujer hace demasiado tiempo que no está en mi vida, deberías haberlo imaginado...  Alma, te deseo y te necesito y te quiero a ti... debes saberlo..."

Me quedé sonriendo con asombro, porque yo sabía que Bruno tendría que regresar a su casa con ella... pero allí estaba en la cama tumbada de lado encima de su vientre, acariciándole, en silencio. Bruno me tocaba con ternura el pelo, cada rizo travieso entre sus dedos, apartándomelos de la cara... Eso me bastaba a las casi diez de la mañana. Y nos volvimos a dormir.



ALMA 16 sep 08:42h
Para: BRUNO
Asunto: suerte, la del alma que siente y se sabe viva
"amanecer en vos se torna obligatoriamente excitante cuando abro los ojos y estás y te veo sonreírme. No se vaya a ir usted muy lejos de mí ahora, señor escritor."



12 comentarios:

  1. ¿Qué más podemos añadir? Nada valioso, seguramente. A veces todos necesitaríamos una Alma.

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  2. Yo la necesito, sin duda, que afortunado es Bruno. Momentos que nos hacen reencontrarnos con nosotros mismos.

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    1. Alma también es muy afortunada, aunque aún no lo tenga tan claro como él...

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  3. Un relato que, a pesar de leerlo con atención, me deja intrigado. Creo que hay mensajes encriptados que se me escapan...
    Besos Bruxina, tú no te guardas de decir las cosas.
    HD

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  4. si los hay, HD, jejeje... encriptados para nadie, encriptados sin querer, esperando quizás, soñando, la noche en que alguien los descifre con toda la ternura del mundo... todos guardamos y aguardamos, no crees...?
    besos de esos

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  5. Es indiscutible que eres una mujer llena de pasión y sabes plasmarlo con delirio y elegancia en tus letras. La literatura erótica siempre me ha parecido un escrito difícil de lograr pero llegas a el como la seda resbalando por la piel; suave, sensual, implícito y explícito. Ya entiendo porque Humberto Dib se siente un poco pacato...

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    1. La literatura erótica debe ser difícil, porque he recorrido calles y librerias en busca de textos que me dijeran algo, y pocos lograban acariciarme la piel. Así es como comencé, ya ves, sin querer, jugando a escribir a medida lo que yo no encontraba en las estanterías repletas de libros.
      Besin Garla Kat ;-)
      Pd.: ¿...qué es -pacato-... ? jajaja es broma !

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  6. Waaooo.....Es realmente maravilloso...!!!!!!!!!!!!!!!

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    1. Todos estamos un poco -enganchados- a los relatos de Alma... ummmmmm ♡♡♡
      Gracies Mila !!!

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