AMOR ANIMI ARBITRIO SUMITUR, NON PONITUR.
Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar.

Publio Sirio

SiempreConmigo...

sábado, 1 de septiembre de 2012

CON OTRAS ALMAS

























Intenté pasar los días sin Alma como buenamente pude.

Largos viajes, sin poder escribir, aburridas reuniones en las que llegaba a tener visibles, geniales,  erecciones cuando recordaba su olor, sus labios, su manera de despertarme y acariciarme y mirarme y besarme.

Empecé a hacer nuevas actividades, me estaba transformando o quizás empezaba a concederme la libertad de ser quien realmente soy. No lo sé. Me refugié en la fotografía. Hacía fotos para mostrarle a Alma el mundo que me rodeaba, el mundo que yo llevaba dentro. Y escucho su música, otro ritual para intentar tenerla.

Los mercados son fascinantes desde hace unos meses. No hago más que comprar cosas que imagino le gustarán, candelabros labrados para sus velas de colores y especias de olores lejanos en frascos con tapón de cristal. Las caras sin prisa de la gente son tan expresivas en este país... me da paz pasear entre sus miradas anónimas, aunque yo sé que la busco sin querer. Nunca he caminado tanto. Nunca me he masturbado tanto. Nunca me había sentido tan solo.

La cena de empresa de esta noche promete ser un campo lleno de minas. Yo debía cerrar el contrato y tenía en contra a la directora de la editorial, así que me acosté a dormir la siesta, para estar fresco y atento de noche.

Sobra deciros con quién y lo que soñé, me masturbé en la bañera pensando en élla, sobre la cálida madera de la mesa de reuniones, ojalá estuviese conmigo, ojalá... Me vinieron a buscar, llegamos al lujoso hotel, todo tan frío y tan falso, en fin, lo de siempre. Me hube de sentar al lado de la jefa y su escote lleno de perlas. Todos hablaban, yo comía y oía sus gemidos, tomaba pequeños sorbos de vino, tenía mucho calor, lamer su vientre, eso deseaba, y bajar hasta su pubis... más vino, más sofoco... -Disculpenme, debo ir al aseo.

Me escapé como pude, al final de varios largos pasillos vacíos entré en los baños, en el de minusválidos, dejé la luz apagada, y me senté a respirar unos minutos. Me tocaba por encima del pantalón, mañana mismo adelantaré mi regreso a casa. Necesito volver a verla. Entró alguien, se acercaron, unos tacones que se detuvieron ante mi puerta. - Bruno, estás bien...? Era la directora de la editorial, joder. -Si, gracias, no te preocupes, ahora mismo voy para allá. Esperé unos minutos, silencio, abrí la puerta. Estaba allí, mirándome, jugando con sus perlas en su escote.

En fin, todo sea por mi empresa. Le extendí la mano y la hice pasar al baño. Se apoyó en la pared, se quitó las bragas y puso uno de sus tacones sobre el inodoro, -A ver como me follas Bruno, gánate el contrato, dijo mientras se tocaba su sexo. -Ahora verás como te follo, jefa. -Sin besos, es mi única condición, le dije, a lo que ella, empapada ya, asintió sin dudarlo.
Mi erección era para Alma. La directora masuñaba mi polla, y se excitaba aun mas, le dí la vuelta y la penetré fuerte, sin esperar, sin avisar, para que andar con rodeos, yo cerré los ojos, ella se agarraba a un perchero da la pared, sacando su culo hacia mi, pidiéndome mas y mas fuerte, y yo dándole mas, hasta el fondo, mete y saca, como un perro. Follamos como animales. Ella sí se corrió. Se quedó quieta, jadeando aun, se dió la vuelta, me ofreció toallitas, nos limpiamos, nos vestimos, se atusó el pelo en el espejo, el carmín, intacto, y me dijo -Yo iré delante.

Al regresar a la mesa todos me miraban, o al menos eso fue lo que me pereció a mí. Más vino. Turno de discursos. El anuncio de que el cuantioso contrato era para mi empresa, aplausos. Bravo. Yo acababa de vender mi cepillo de dientes al mismísimo demonio, pero estaba feliz porque regresaría antes y podría estar con mi Alma de nuevo.

Durante el vuelo de vuelta en cambio escribí sin cesar, cuanto más cerca de ella me sentía, mas me gustaba lo que le decía. Y más me gustaba su música. Hasta que me quedé dormido, mientras soñaba entre las nubes con nuestra siguiente cita. Será en Barcelona, lo tengo casi todo previsto.



Encontré una carta de nuevo en mi buzón: un billete de tren para mañana sábado temprano. Era su letra, y además olía a Bruno. - Alma, querida, te espero en Barna, busca en la consigna de la estación con tu llave.
 
Me puse nerviosa, excitada y contenta a la misma vez. Elegí la ropa que llevar puesta y la coloqué en la maleta de fin de semana. Escogí deliberadamente la ropa interior para la ocasión, los zapatos, el foulard, el colgante de cuero, me pinté las uñas, y me rasuré por completo.

Me sentía extraña, me tocaba como si no fuera yo, mi mano como si fuera la suya, me dejé caer hacia atrás en la cama, estaba muy excitada, ainsss... Sonó el despertador, deprisa a la ducha, corriendo un café con leche templado, y el taxi que me llevo. En la llave un número, el nueve.

No tardé ni un minuto en dirigirme a los armarios y encontrar el mio, cogí la bolsa sin mirar lo que había dentro de ella, y me fui apurada al andén. Casi pierdo ese tren. Sería la primera vez que se va uno sin mi.

- Camarero, por favor, cóbreme el desayuno de esta señora. Disculpe mi intromisión, me gustaría que aceptase mi invitación.
-Claro, encantada, me llamo Alma. Sientese en mi mesa, por favor.

Fue un desayuno agradable, aquel hombre era muy guapo y muy atractivo. Me miraba sin disimulo los pezones duros por el aire acondicionado en el vagón. Y sonreía. Más café. Más miradas.

-Tengo que ir al aseo, disculpame, le dije.

Allí entonces abrí la bolsa de Bruno. Un corpiño que dejaba las tetas al descubierto, y una braguita, todo verde. Me lo puse, sin dudar. Y una cajita cuadrada que contenía unos piercings. Hacía mucho que no me ponía los míos, me dolió algo volver a ponérmelos en los pezones. Se notaba mucho con la camiseta blanca que llevaba, pero si aquel era el deseo de Bruno, también era mi deseo. Leí la carta, me contó lo de la cena y lo de follar con la directora, y me rogaba que yo hiciese lo mismo antes de llegar a la estación y encontrarnos. No entendía muy bien lo que me decía...

Así que regrese a la mesa del desayuno, me senté en frente de mi nuevo amigo otra vez, me miró de nuevo la camiseta y se le escapó un suspiro uffff... sin pensarlo me levanté y me senté a su lado, le puse la mano en el paquete comprobando el tamaño de su pene bien duro ya y entonces le dije, necesito que me hagas un favor, ven. Me siguió en silencio y con complicidad por el pasillo del vagón, fuera el paisaje era monótono, me agarró de la mano, yo se la puse en mi vientre.  Me abrazó.

Nos metimos en el aseo, me empezó a besar el cuello y le pedí  que no me besase en la boca. Me desabrochó y me quitó el vaquero, y dejo caer los suyos, no llevaba ropa interior. Me comía los piercings por encima de la camiseta, ese dolor me daba tanto placer... me rozaba mis labios y mi clítoris con su polla, me aupó  y me sentó en el lavabo,
- dime quién eres, le dije.

- soy amigo de Bruno, el me pidió un favor, y tu me elegiste. Me metió los dedos en mi vagina tan mojada ya, y yo empecé a entender la nota de Bruno. - fóllame rápido, por favor, fóllame como un perro, le dije.

Me dio la vuelta, me agarré al lavabo, y me abrió las piernas con sus piernas, y me agarró las tetas y los piercings y la camiseta blanca,  y me la metió sin más dilación, una y otra vez, sentía mucho calor, me la empujaba hasta dentro y sentía que me iba a correr, cerré los ojos, y por un segundo imaginé que era Bruno, me lamía la espalda, y con una mano comenzó a pellizcarme el clítoris, y se me escapo sin querer, Brunooo córrete conmigo, y su amigo y yo tuvimos un orgasmo de lo mas animal... nos quedamos callados, quietos, le dije, - quédate dentro de mi un momento.



Me dió la vuelta, volvió a sentarme en el lavabo, y mirándome fijamente, me apartó los rizos de la cara hacia atrás y me dijo -ahora vamos a joder un poco tu y yo, cielo... me gustas, Alma. Y empezó a acariciarme, y a besarme, y yo me dejaba, los hombros, las manos, el cuello, me gustaba y me excitaba. Me quitó la camiseta, y comenzó a lamer suavemente mis pezones, mordía con los dientes los piercings de Bruno, y su lengua jugaba con ellos, mientras yo ya volvía a sentir su miembro rozando mi vagina depilada, deseosa de nuevo de su pene tan duro. Se sentó en el inodoro y me tendió la mano, me senté encima, agarré su polla y me la metí, sentándome por completo y abrazándome a él. - Dime como te llamas, le susurré al oído. Me cogía las nalgas con sus manos abiertas marcando el ritmo adecuado, ayudándome, a salir y volver a entrar, cada vez mas adentro. - Me llamo Manu y tu amante me ha pagado mil euros por el polvo que te eché antes en el lavabo, el de ahora será un placer para ambos y además, no tiene precio. Hicimos el amor, desconocidos, en el tren. Fue un orgasmo estupendo que jamás olvidaré. Me encantó volver a sentir el piercing de mi lengua mientras nos besábamos.

Me dió un beso, tan tierno, en los labios, que sentí que me deshacía. Entonces abrí los ojos, el tren comenzó a pararse, estábamos en Barcelona. Nos miramos, sonreíamos. Yo me mordí el labio inferior, ese gesto que tanto me define. Nos incorporamos, me cogió la cara con las dos manos, y me dijo - Ve con él, te estará esperando.


Saqué un bolígrafo del bolso y le anoté mi numero móvil en su pecho. Posé mis labios suavemente en los suyos, y le dí uno solo de mis besos antes de irme, ya sin mirar atrás. Mojada y nerviosa y contenta por encontrarme con Bruno. Y por todo.


11 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias Señor Kenit, espero le haya excitado y haya disfrutado a tope...

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  2. Hay que ver... esta pareja es puro desenfreno y están hechos el uno para el otro. Parece que Bruno ha sido más legal, su polvo con la directora fue algo que se encontró y lo hizo sin besos y pensando en Alma, además no dudó en contárselo y pagar una buena cantidad de dinero a un amigo para igualar la cornamenta. Pero Alma me ha defraudado, como toda mujer ha sucumbido al deseo y excitación y ha disfrutado y besado con ganas al ya no tan amigo de Bruno jejej, y no se ha despedido sin dejar antes su número de teléfono en el pecho de éste, ¿ que buscará Alma ?, ahora su pasión estará dividida y posiblemente juegue con los dos jejej, ¿ habrá trío ?, quién sabe pero Alma necesita que la hagan vibrar hasta dejarla sin aliento. Buen relato de cornamentas mutuas jejej.

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  3. es cierto, hay gran diferencia entre los polvos, pero no te confundas, sin compromiso, no hay cuernos ni infidelidad. Quizás defraude tu comentario sexista de Alma... "como toda mujer ha sucumbido..." jajaja...
    Hay que conocer a Alma para intentar o llegar a conseguir entenderla, y por supuesto, amarla.
    Gracias por tu cibervisita y por tus comentarios. Besin :)

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  4. me encanta todo lo que escribes y describes,tu papi, muaksssss

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  5. gracies ati por estar ahy

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  6. Está vez sí que te has despachado bien con este texto, extenso y caliente.
    Me dejas pensando, no sé si lo hemos hablado, pero nunca escribí un texto erótico, creo que me saldría pésimo. El tema es que la sexualidad siempre se me dio más por el lado de la acción, es un impedimento mío, lo sé, pues un relato bien hot puede se una excelente preliminar de los preliminares.
    Un beso, Bruxina auxiliadora ;)
    HD

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    1. Si te dejé pensando solamente jeje creo q tendré q mejorar.. no es solo sexualidad, también es complicidad, ternura, camaradería, sorpresa, erotismo, sueños, ya sabes... deseos y averías :)
      Pd. Me gustará leer tu primer relato erotico cuando lo escribas
      Besos de esos, HD.

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  7. ¡Qué fino su vientre bajo un pecho perfecto! ¡Qué grandes y hermosas caderas! ¡Qué muslos tan firmes!...

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    1. ¡Qué mirada tras sus ojos de color imposible! ¡Qué sabor a deseo en su boca! ¡Qué espléndido el camino hacia su alma...!

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