AMOR ANIMI ARBITRIO SUMITUR, NON PONITUR.
Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar.

Publio Sirio

SiempreConmigo...

sábado, 30 de junio de 2012

ALMA, HASTA LA COCINA

Aún no sé cómo llegué hasta la cocina de Alma, y me desperté allí. Sentado, desnudo, en una de sus sillas blancas. Ella estaba enfrente, también, por supuesto desnuda, sobre la encimera. El reloj marcaba las 5, era ya de madrugada... Me sonrió, abrió sus piernas levemente, y dijo -"después de beber tanto en la fiesta te vendrá bien que algo de fruta fresca".


Se incorporó, su cuerpo era casi perfecto, y a mí me era imposible esconder mi excitación por ella. Al pasar cerca pude sentir todos sus olores. Yo me quedé allí inmóvil. Regresó con unos pañuelos de seda de colores y me preguntó: -atado...? Yo, solamente supe sonreir.
Me amarró las manos por detrás de mi espalda, al respaldo, y los tobillos a las patas de la silla. Mi erección ya no se podía esconder. Rozó sus tetas contra mi nuca y me acarició el pecho.


Nadie sabe, ni mi mujer siquiera tampoco sabe, lo que me gusta la fruta de lo desconocido... Allí estaba, entregado de pies y manos a Alma, sintiendo miedo y placer a la vez. Descorchó una botella de cava, Turó d´en Mota 1999 y me susurró, más de cien meses de crianza, llenando dos copas finas de cristal tallado.

Mi Alma bebía despacio, sorbos pequeños, y sonreía para mí, coqueteaba con la lengua por el pie de la copa, hasta el borde y luego se pasaba la copa por los pezones. Que duros se ponían... Yo me moría de sed.

Se acercó a mi silla, yo me agarré fuerte a ella por detrás, como pude. Comenzó a rozarse y me vendó los ojos con el ultimo pañuelo que llevaba en la mano. Sentí su mano agarrándome la barbilla, y sus frios labios sobre los mios. Me besaba. Abrí la boca y dejó caer el cava desde la suya. Se alejó y me dejó uno de esos sus sabores de colores. Indescriptible. Oí cómo cerraba los cajones de la cocina, yo sentía mi pene completamente erecto, no sabía cuanto aguantaría... Con élla siempre me pasa, nunca sé, y eso me pone mucho, aún más si cabe.


Sentí cómo mordía una manzana, yo me relamía con la lengua, y ella se acercaba y me dejaba un trocito pequeño... y otro sorbo de cava... y luego, más fruta prohibida, que bien huele, que bien me sabe, y más cava... se sentó sin preguntar sobre mi, sentí sus pezones acariciando los mios, y mi sexo invitándola invitablemente. Empezó a llover cava por mi cabeza, a rodar lentamente por nuestros pechos, unidos, fluyendo inocente hasta las ingles, sentados, a ciegas, sentía como me miraba atentamente, comencé a respirar fuerte, deseaba más fruta, la de su boca, comer su alma...

... Entregado, no sabía ni quería saber quien era yo realmente. Es más, repudiaba quien yo sentía ser, en mi vida, en mi casa, en mis libros. Alma hacía que me sintiese tranquilo, y en paz, sin ser nadie, ni tener que serlo. La deseaba tanto que tenía miedo a no cumplir con sus anhelos con respecto a mí...

Se levantó de mi silla, y volvío a alejarse, escuché varios sonidos, quizás los de un mechero. De repente, me destapó los ojos y me dijo, mírame. La luz estaba apagada, y la cocina llena de velas de colores encendidas, parecía un lugar mágico, y ella, sonriendo, la luna. Abrió la nevera y me preguntó: -¿te gustan las frambuesas...? Escogió una, bien grande, y se la empezó a pasar por los labios, por su sexo, sin dejar de mirarme, y se acercó. Yo abrí la boca y ella posó la fruta en mi lengua. Volví a sentir en respingo por la espalda, y mi pene a ponerse aún más duro. Ella sonreía viendo el tamaño de mi deseo.

Yo estaba expectante, nervioso, caliente, y en silencio.
Ella ardiente, y firme, con los pezones duros, y la frambuesa muy mojada.

foto: M. McMichaels

Acercó un taburete a mi silla, y me desató las manos, se sentó en él, con las piernas abiertas, inclinada hacia atrás contra la pared y me dió una copa de cava... yo solamente supe hundirme en su fruta, con la copa tallada en una mano y su nalga tatuada en la otra, solamente comerle su fruta, y beber todo el cava que élla había ido derramando para mí en su cocina. Alma se retorcía de placer en mi boca. Tiré la copa hacia atrás y me comecé a masturbar, ella estaba muy excitada... Me agarró el pelo y me dijo, muérdeme, Bruno, y yo le mordí, ella dijo más, y yo le mordi más, cerró sus piernas y dejandome la cabeza atrapada, se corrió, llenando mi boca del jugo de la manzana más preciada del arbol. Abrió su entrepierna, mientras yo seguia muy excitado masturbándome con un mano, y se pasó el dedo indice por su sexo impregnándolo y sonriendo, y lo pasó por mis labios apretados como dibujandolos, inclinándose para decirme al oído, -no te aguantes las ganas, hay mucha mas fruta en la nevera..

Y no me dió tiempo ni a pensar, y no me pude ni aguantar. Se me descorchó la botella de cava, y después de unos gemidos instantes, después de latidos varios, aún atado a élla, me dijo: -Salud, mi alma.
.

14 comentarios:

  1. Bruxxx esto se pone "mu fuerte" jajaja bessss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ainsssss esto está ardiendo... jajaja...

      Eliminar
  2. Ya lo dice el medico: "dos pieces de fruta al dia" jojojo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. only...? nos quieren poner a dieta o que...??? jajaja

      Eliminar
  3. La comida más importante del día ye la del desayuno.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. quien no sabe desayunar, se perderá lo mejor de cada día :)

      Eliminar
  4. Respuestas
    1. y entre cuatro, dos... desear siempre, Manuel :)

      Eliminar
  5. mmmm cada día me engancho más a Alma y sus Sabores de Colores. Qué rico!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. también yo me estoy enganchando jajaja...
      cómo somos querida-amiga-mia... ñam ñam ñam

      Eliminar
  6. que rica la fruta, y si el a primera hora del dia mas. mmmmmm, me pones. besos, PAPI

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. pues ponte, es muy sano y muy agradable, ummm... besin PAPI

      Eliminar
  7. Me da un poco de pena de Bruno, no deberia ser tan sumiso , parece un esclavo de Alma, permitele que tome alguna vez la alternativa, seguro que algo tendra que decir, supongo que algo habrá aprendido, jajajajj ,me encantan los relatos, que siga la historia, pero dale a el una oportunidad, claro...si Alma se lo permite??

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. la sumisión no ha de dar pena, es una gran postura... Alma necesita a Bruno, y Bruno necesita un Alma... pero tendrá su oportunidad, no creo en las personas ni en los personajes planos :) Besin, Ramón

      Eliminar