AMOR ANIMI ARBITRIO SUMITUR, NON PONITUR.
Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar.

Publio Sirio

SiempreConmigo...

sábado, 26 de mayo de 2012

ALMA EN LA AZOTEA

It's Easy to Remember by Stacey Kent on Grooveshark

 
Me acuerdo de ella, obsesivamente, su sabor salado en mis dedos, las sombras en el espejo, me empalmo de nuevo, inevitablemente, tengo una erección cada vez que imagino volver a encontrármela en el ascensor. No sé si aún vive aquí en este bloque.

Dieciocho años es demasiado tiempo casado, me engaño pensando que si no fuera por la nena, me iría a escribir a cualquier otro lugar. Acabo de empezar un relato por enésima vez... soy incapaz de hablar de mi desamor, así que me escondo en palabras que no me llevan a ninguna parte, me excito pensando en Alma...

Cae la noche, necesito respirar con los ojos cerrados, gritar con los puños cerrados... así que decido subir a la azotea del edificio, donde algunos vecinos, pocos, suben a veces a tender las sabanas, llenas de blancas historias que yo antaño imaginé, llenas de manchas imposibles de borrar que yo también relaté... Tabaco y papel para escribir y para fumar.

Ascendía por las escaleras soñando que Alma estaría arriba en la terraza, con su vestido de flores de verano, descalza, tendiendo sus almohadones, la sal de la vida y del sexo... abrí la pesada puerta metálica, la noche era preciosa, que buena temperatura, que excelente la luna, que paz...

Allí estaba solo, como siempre he estado en el fondo, nada nuevo, excitándome recurrentemente con su recuerdo, apoyé la espalda en la pared y me senté en el suelo, descalzo.

Y me puse a pensar y a intentar escribir los folios que subí con intención de rellenar la columna semanal para el periódico. Y encendí un pitillo.

"Tengo ganas de ti, Alma... tengo ganas de ti, vida..."
Taché todo lo anotado, y comencé a tocarme, cerré los ojos, metí la mano en mi bermuda y comencé, despacio, a acariciarme, a masturbarme...

- "¿puedes darme fuego...?"

( Era ella, no podía ser, vaya pero que bochorno más grande, quería morirme, desaparecer...)

- "Sí claro...", respondí sonrojado. Saqué la mano dejando bien visible mi pene erecto, rebusqué nervioso con ella en mi bolsillo, hasta encontrar el bendito mechero, lo encendí y sonreí. Alma se acercó, pegándole dos caladas al cigarrillo, sosegada, sin dejar de mirarme, y rodeando con sus manos, mis manos. Yo respiraba con angustia, reconocía aquel olor que volvía a golpearme dentro de la cabeza...

Se agachó a por la ropa mojada y se fue a tender, bajo la luz de las estrellas. Yo pensaba, deprisa, que hacer, que decir, que callar... Alma se puso a cantar, como si nada, sujetando una pinza con los dientes... mi lengua engordaba imaginando la suya... Acabó pronto la tarea, volvió hacia mí, y se apoyo en el muro a ver la ciudad, las luces, el sonido mudo de todos a la vez y de nadie. Allí estábamos buscando un horizonte que no existe, casi a oscuras. Fue entonces cuando sentí su mano dentro, restregándome con delicadeza y contundencia a la vez, yo estaba que explotaba y seguía sin saber que decir.

- " he soñado contigo, Alma, de noche y despierto durante el día..." le dije...

Alma tiro el filtro al suelo, pisándolo con la planta del pie. Arrimando su cuerpo al mio, y sin dejar de rebuscar, con su mirada perdida, esa línea ficticia entre las luces de la ciudad, me dijo:

- "sé que tienes ganas de mí, vida, sé que tienes muchas ganas de follarme" me contestó.


Se situó entre el muro y mi pecho acelerado, y me abrazó apretando su cuerpo contra mi sexo, así que volví a meter mis manos bajo su vestido para darme cuenta de que no llevaba ropa interior. Me arrodillé, hundí mi nariz en su vello, ese olor me trastorna, y comencé a acariciar sus labios despacio con un solo dedo. Ella se abría, se entregaba poco a poco, se agarraba al muro, respiraba tranquila y me acariciaba la nuca.

Metí el dedo en su vagina, soñando tocar su alma, sabanas y sueños mojados, lamí su coño, sin prisa, empezó a estremecerse, agarré sus muslos y los cerré para sentirlos aprisionando mi cabeza, dejar de pensar, no pensar... debía concentrarme de nuevo...


De repente, se aupó para sentarse al borde del muro que bordeaba la azotea, me rodeó con sus piernas y comenzó a masturbarme con una mano, acercándomela a su vagina, haciendo dibujos caprichosos con ella. Me lamía la cara, y me mordía el cuello, se paraba a mirarme y sonreía. Por un momento pensé que me correría en su mano sin querer, pero logré aguantarme...

Aquellas sabanas del alma nos taparían si entraba alguien, pero yo tenia miedo a que se cayese desde esa altura, así que la agarré fuerte, como si fuera de veras mía, como si su tremendo culo fuera mi propia existencia...

Sin pronunciar palabra, ni previo aviso, se le metí hasta dentro, todo lo mas adentro que pude, se la metí hasta su propio nombre, de nombre, Alma, y pensé que se correría allí mismo, pero empezó a moverse como sin dueño, apretándome con sus músculos muy adentro, haciéndome sentir esos latidos hasta en la misma nuca. Cerré los ojos y dejé que las estrellas de la ciudad velasen por mi, que de nuevo ya no era yo. A la luna me encomendé y me apresuré a follarla sin miedo, sin rubor, sin prólogo, magreando su pecho, pellizcándole el pezón, susurrándole al oído frases obscenas que jamás sospeché pronunciar... "te voy a hincar mi polla y te vas a correr aquí clavada en mi..." y cosas así, que no son mi estilo para nada... sentí algo de rubor, pero confieso que me encantó...

Lejos de ofenderse o asustarse, Alma se excitaba aún más, y pidiéndome que no parase, gritando más y más, dame más... se corrió, como un ángel, ese olor característico de alas de mariposa quemándose en el infierno...

Se bajó del murete, me quitó la camiseta y me sentó con autoridad en una de las sillas viejas de madera que tenemos en la azotea. Se quitó el pañuelo que recogía su pelo, y me vendó los ojos, ajustándolo con fuerza.

Ciego, nervioso, desamparado, perdido, impaciente, excitado, mucho
. . .


8 comentarios:

  1. El erotismo tiene un leve y fino rastro de ensoñación, y un poco de deseo, algo de realidad. Luego está la imaginación que es el suave papel que la envuelve. Tu relato tiene de todo, hasta algo que lo hace fuera del tiempo en un escenario buscado a propósito, como si fuera la azotea del cielo. Sin duda, que tienes capacidad parafabular. Te delata la facilidad con que escribes.
    Un beso.

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    1. Sin duda, una noche estuve en esa azotea del cielo, me delata... Gracies por tus comentarios, Kenit, me haces reflexionar y remanosearme cada verso, cada párrafo escrito... Besín :)

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  2. me quedo en tu azotea

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  3. …"alas de mariposa quemándose en el infierno", me encanta ese olor.

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    1. tan magnífico, verdad...? indescriptible para quienes no lo han olfateado... Besos únicos para ti :)

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  4. Todo sensual.
    Me escupo y empieza la ceremonia.
    Le doy al puto rabo.
    PACO, PAQUITO, EL ANANISMO NO ES BUENO, TE QUEDAS TÍSICO.

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    1. brindemos pues en cada ceremonia... dale, vida, no te quedes con ganas... Muy bueno tu comentario, me has robado unas buenas sonrisas :)
      Besín, Brux.

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