AMOR ANIMI ARBITRIO SUMITUR, NON PONITUR.
Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar.

Publio Sirio

SiempreConmigo...

sábado, 22 de octubre de 2011

nuestros PIES siempre DESCALZOS

LAST TRAIN HOME - PAT METHENY

Paseaba arrastrando los zapatos, los talones y la tristeza, de innombrable e imbrorrable color, por el solar y entre los escombros de algún pasado amor.

suelas descalzas
Porque has de saber que aunque no lo parezca, todos los zapatos tienen suelas sabor pasado. Historias y distancias. 
Y tropezaron, con los tuyos, y nos paramos, sin pisarnos.
Nos descalzamos, en silencio, nos acariciamos los pies, sin preguntar nada, ni el nombre siquiera... Se nos encendió el piloto del alma, ese que que avisa de "alma compatible, peligro de inundación y terremoto por felicidad". Ainsss.



esa sensación incesante
Cuántas veces hablamos por ese camino sin brújula ni dirección, de aquel terremoto y de estos escombros, de esa sensación incesante de las cosas pendientes, del conseguir llegar a esa inmensa playa donde poder amarnos sin límites ni fronteras, sin que la memoria se olvide de los nuestros pero apartando el recuerdo de quienes no supieron ni sabrán amarnos jamás.



alas de luz y ganas
Paseaba con las manos, heladas, en los bolsillos, llenos de pequeñas piedras y corales y otros besos, todos ellos al fin y al cabo, en fin, robados. Y mi corazoncito medioloco sintió un escalofrío al verte, y las miradas, en cambio, se iluminaron de nuevo al tropezar, y a mi me comenzaron a crecer de nuevo dos diminutas alas y lo mas importante, regresaron las ganas de querer volver a volar otra vez sin miedo a la distancia y al horizonte, tan recto, tan imposible, tan futuro siempre.



tus caricias, tu cariño, tus dedos, tus besos.
Y acariciándonos sin querer los pies al caminar descalzos, no se sabe muy bien como ni cuando, llegamos a un pequeño pueblo pesquero de la costa, y nos sentamos en la terraza, limpia de escombros y llena de salitre. Y una vela encendida de día y al anochecer y de madrugada también, en la única mesa que había, la nuestra. No ponía reservado, sino que estaban escritos tu nombre y el mío en ella.

mi desnudez
Tomamos una tisana de sésamoyjengibreyalgas que nos ofreció tan amable como insistentemente la abuela que regentaba el negocio; yo sentía que también era bruxina; nos miramos con los ojos cerrados y ambas lo supimos. Mas tarde nos explico que esa tisana marina tenía poderes eróticos en los amantes, influyendo en el goce y en la percepción del deseo. Y de la vida misma. Sin preguntar, esa mujer vistió de gala mi desnudez, y puso carmín en mis labios. Y una flor clavada en la solapa de tu corazón. Y después de quitarte la venda de los ojos del alma, te guiñó uno de sus ojos verdes, profundos, transparentes ojos.


   Y poderes sensoriales, para ver donde nadie puede vernos, para tocar  milímetrosy kilómetros que jamás nadie había tocado antes, para poder oler el salitre aferrado a tu cuello y a mis rizos, para besarnos las manos y descubrir a que saben las lágrimas q con ellas recogemos y para poder escuchar tus acelerados latidos y como cambia la canción de mi respiración cuando me miras...

   Y en estas estamos, nos hemos vuelto algo adictos al brebaje marino de la buena señora, que por cierto nos sonríe cada vez que pasa cerca, y sin saber si necesitamos desescombrar aquel terreno en el que nos encontramos, por el que caminamos, sin miedos pero con muchas dudas en los bolsillos...

los besos descalzos
Con los pies y los besos pintados de carmín, con sabor a tisana y café. En estas estamos, entre tu pecho y mi espalda, entre la costa y el horizonte, y todo este inmenso lugar es nuestro. 
Y no se necesitan zapatos. Genial. Estamos en casina.

2 comentarios:

  1. El mar es lo que tiene, une, aunque parezca que separa...
    Me ha emmocionado Brux....
    Salados besos desde la isla....
    Mario.

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  2. gracies por tus comentarios...
    salados besos cantábricos :-)

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