AMOR ANIMI ARBITRIO SUMITUR, NON PONITUR.
Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar.

Publio Sirio

SiempreConmigo...

viernes, 23 de septiembre de 2011

.... tú, sin darte cuenta.



 
ven, vamos, quiérete
  
Pero ahora eres tú, sin darte cuenta. Y empiezas a no olvidarte de tí. Sé que a menudo pasas por delante de ese lugar secreto donde os escondiais un poco del mundo, y flaqueas, y te acuerdas de tantos buenos momentos, de tantos besos de verdad, de tanta complicidad en la mirada, de tanto silencio también...  Y empiezas a olvidarte de él.

    Mis manos ahora, más arrugadas por el sol y por la sabiduría de años y letras escritas, muchas veces para nadie, aquí las tienes, dedos sin caricias. Aqui estoy esta madrugada, descalza, con una foto que se oye y que huele y que sabe y que se imagina el mar, el verano, y la paz.

    Porque las heridas del desamor solamente duelen cuando tú no te miras, en la noche oscura cuando piensas que jamás amanecerá, y amanece de nuevo.
    Solamente sangran cuando tu alma se empeña en parar el tiempo y no quererte, cuando sientes que ya no eres ni guapa, ni atractiva, ni interesante, que ya no vales para nada ni nadie, y vuelve de nuevo esa tu sonrisa una mañana cualquiera sin querer,
 y nuevamente, amaneces tú, tan guapa por dentro y por fuera.

    Pero aunque los ruidos de la vida no sean música en si mismos, debemos dejar que nos acompañen y conseguir componer, recomponer, la melodía que nos abrigue este próximo invierno que ya asoma, triste plomizo y sóla. Invierno, y tú no estarás, otra vez.

    La soledad es una mano con guante y sin memoria que te peina y te deja despeinada después, una ola que te ahoga y que luego te deja respirar tranquila cuando se va de la orilla. La soledad es un plato caliente, y siempre acaba enfriándose si sabes esperar, que te envuelve en sábanas de color miedo y te ducha con agua que cura cada poro herido antes del café que te también sana.

    Son folios que nunca quisimos romper pero que se rompieron, mas o menos rotos, papeles nuevos en blanco ahora donde pintar la melancolía color tristeza y el recuerdo de color olvido.
    Si me miras, como se debe mirar a una mujer, si eres valiente y acudes a tí, encontrarás la forma de crecer y de llorar y de pasar el invierno de puntillas, silbando y sin mas compromisos que vivir contigo misma.

    Es dificil creer en uno mismo sin engaños, sin espejos que mientan y que rompan, pero es el único camnino. Te lo aseguro. Lo conozco.
... Y por varios minutos me reconozco.

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